Cómo elegir una base de maquillaje

Estaba yo tomándome un ligero desayuno a primera hora de la mañana (léase a las 12 y doble cappuccino con tostadas) cuando a mi lado una madre y una hija adolescente hablaban de su piel, de que con el sol y la edad le había salido manchas y le hacían parecer más mayor. La hija le contesto “usa una base de maquillaje para unificar el tono”. La madre se giró y la miro como si hubiera visto a un alienígena en vez de a su hija. A mí se me cayó la tostada dentro de la taza y me salpicó (el karma actuó contra mí por poner la oreja).

Entonces me puse a pensar que hay mucho mito y desconocimiento sobre las bases de maquillaje. Si no estas en un poco al día en este mundo beauty las bases parecen líquidos del demonio que nunca se ajustan al color de tu cara, te sacan brillos o hacen parecer que vas a una boda cuando en realidad vas en chándal a por el pan. La realidad es que como todo en esta vida se requiere de unos conocimientos mínimos sobre el producto a usar, tu tipo de piel y el efecto a conseguir.

Dentro de los diferentes tipos de productos de maquillaje las bases son de las que más miedo nos da comprar por no acertar con el tono y luego no poder usarla más. Con cuatro tips básicos se puede conseguir mucho si quieres unificar el rostro, corregir manchas o simplemente verte mejor. Lo primero de todo es determinar tu tipo de piel. Puede ser seca, grasa o mixta. Es importante elegir una base de maquillaje acorde a tu tipo de piel sino estarás a disgusto con ella:

  • Si tienes la piel seca deberás elegir una base hidratante, estas suelen dejar acabados jugosos aunque se pueden matificar.
  • Si tienes piel grasa tendrá tendencia a sacar brillos por lo que debes decantarte por bases matificantes que controlen tu exceso de grasa.
  • Si tienes la piel mixta, es decir con piel seca o deshidratada y con la zona T grasienta también existen bases específicas para ti.

Una vez elegida la base adecuada a tu piel el siguiente paso es definir la tonalidad de tu piel. (Puede sonar raro o complicado pero es fácil) Hay tres tipos: amarilla o cálida, fría o rosa y neutral. Si no aciertas con tu tonalidad la base parecerá muy distinta de tu cuello y escote y no pretendemos eso sino ir lo más natural posible.

Por ultimo hay que escoger el color de la base para elegirlo perfectamente deberás probarla en la base de tu cuello, no en la mano no en la muñeca y no en la cara. El rostro tiene múltiples tonos y matices (rojeces, pecas, etc…), así que si no tienes 20 años lo normal es que encuentres esa variedad de tonos en tu rostro, por eso se prueba en la base del cuello. Ahí es el lugar perfecto, no le ha dado tanto el sol y es el corte donde no tiene que notarse la diferencia de color con tu rostro. Una vez, hayamos elegido la base que creemos que es nuestra base ideal tenemos muchas maneras y técnicas sobre cómo aplicar la base de maquillaje en el rostro. Si has llegado hasta aquí es que te interesa el tema así que solo queda lo más divertido que la pruebes. Da igual la edad que tengas, el tipo de piel o el acabado que busques creo que la base es el producto estrella del maquillaje por el cambio que produce con muy poquito.